lunes, 27 de diciembre de 2010

Concepción del Uruguay: capital nacional del "cortá la calle y armemos joda acá!".

Como hace cinco años en Concepción del Uruguay, la navidad y año nuevo se festeja así para mucha gente en mi ciudad. El Carro de la alegría, como lo denominaron los que empezaron con esto hace unos años, ya es lugar de convocatoria casi obligada en las fiestas, si se anda por las calles de CdelU.
Organizado y acompañado por un grupo de vecinos del barrio Puerto Viejo, esta simple pero entretenida idea junta: música, baile y (no se pude negar) alcohol... Todo los años se le suman caras nuevas a la recorrida del carro y, más allá de que este año se vio reducido a una carroza improvisada empujada por tres flacos, con un par de parlantes adelante, la alegría a la que llama el carro se mantiene intacta...
(Las de la conservadora arriba de un carro que, en sus buenos años llevó un bolso con ropa en la salada, somos mis amigas y yo...)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Felicidad.

"¿Y mientras tanto?", preguntó el Marqués.
"Mientras tanto", dijo Abrenuncio, "tóquenle música, llenen la casa de flores, hagan cantar los pájaros, llévenla a ver los atardeceres en el mar, denle todo lo que pueda hacerla feliz". Se despidió con un voleo del sombrero en el aire y la sentencia latina de rigor. Pero esta vez la tradujo en honor del marqués: "No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad".

Gabriel García Márquez, "Del amor y otros demonios".

martes, 2 de noviembre de 2010

Me and the devil histories

Porque me gusta el blues, porque me gustan estos cuentos, porque me gustan las leyendas. Por eso es que me puse en esta noche de martes a leer y conocer la historia de Robert Johnson. ¿Quién es Robert Johnson? Básicamente (si quieren saber más, la Wiki a su disposición) fue un tipo que vivió en Mississippi en las primeras décadas del siglo XX, negro, trabajaba en una plantación de azúcar y tocaba la guitarra... muy bien. Murió a los 27 años. "El rey del Delta Blues", como se lo nombró después, además de ser uno de los padres de éste género e inspirar a muchos sucesores en su música, se lo asocia, inmediatamente, a otra fama: la de venderle el alma al diablo.
Viendo Supernatural, en un capítulo de la segunda temporada de la trama, hacen referencia a su historia. Y esa fue la punta del ovillo.
La historia es clara (salvo el nacimiento y la muerte de este hombre, nada más ni nada menos). Tocaba la guitarra y, para hacerlo mejor, cuenta la leyenda que fue hasta el cruce de las rutas 8 y 1, en Rosedale, un puebo de Mississippi y le vendió el alma al diablo a cambio de tocar como nadie el instrumento.

Mucho se habla en alguno de los textos que usé de fuente, como éste, del "cambio" tanto en el canto como en el físico de Robert después de Crossroad (canción posterior al encuentro con Satanás). Mucho se habla también de las causas de muerte: neumonía, envenenamiento...

La cuestión es que sólo grabó 29 canciones en su corta trayectoria (y vida)... apenas unas 40 grabaciones se conocen al día de hoy de él, ya que algunas de las 29 se repiten en alguna que otra versión. Muchas de ellas cuentan, en sus letras, encuentros con el diablo, búsqueda de salvación en un cruce de rutas y demás palabras relacionadas con la leyenda que nació después de su muerte.
Sólo hay dos fotos de él.
Les dejo una excelente canción... excelente para acompañar esta hermosa noche de noviembre: "Me and the devil blues".



Me quedo con las palabras de Alfredo Rosso, en mundorosso.blogspot.com: "(...) este no es un blues depurado, transmitido a nuestros oídos en rigurosa fidelidad digital por una banda de finos instrumentistas. No. Lo que sale de nuestros parlantes es un riguroso documento de audio-verité, un pasaje en la máquina del tiempo hacia una era en que el blues –a la manera de nuestro tango reo, aquel que se tocaba en los lupanares de principios del siglo XX- todavía no tenía carta de ciudadanía, aún no había sido aceptado en los salones de concierto como curiosidad étnica, primer paso hacia su marketing masivo."

Simplemente genial. Y como dice mi vieja: "creer o reventar". Salut!

jueves, 19 de agosto de 2010

Propina.

En la fotocopiadora:

Nena: sacame fotocopia de ésta página.
(Me alcanza el libro mientras me señala con el dedo índice la página).

Le devuelvo el libro y le doy la fotocopia.

Yo: son quince centavos negra...

Me da los quince por la fotocopia y, antes de hacer un paso para irse, me da quince centavos más: tomá... propina.

jueves, 12 de agosto de 2010

Tonada.

Entra a la fotocopiadora un chico, de unos 25/30 años. Me cuenta que está en la ciudad por una capacitación en la UTN y que es de Córdoba.
Me pregunta si conozco de algún alojamiento por noche o departamento. Ante mi negativa y después de algunas indicaciones sobre hoteles en la city, da media vuelta, me agradece y abre la puerta para irse. Antes de poner un pie afuera me dice:

—¡Qué linda tonada que tienen ustedes por acá!

jueves, 22 de julio de 2010

Doné sangre.

Por primera vez... Una vez había ido a donar a un laboratorio privado, y porque tenía un poquito de mocos no me habían dejado. Esa vez era donante para mi abuelo.
Hoy por la mañama fuimos al Hospial público por mi amiga, con su novio, Mariano. Pensé que nuevamente me rebotarían por mi estado moqueante continuo (y común para mi en esta época), pero no, me dejaron: llenamos la planilla (extensísima planilla), al principio media complicada porque había que tachar la opción incorrecta... y, con el sueño de las 8.15 de la mañana, con Mariano no logramos entenderlo rápido y llegada casi la quinta pregunta, teníamos unas cuantas enfermedades encima e íbamos derecho a un rechazo de donación por tachar el NO... hasta que nos dimos cuenta.

El resto fue bastante rápido y menos traumático de lo que pensaba (que ya era poco traumático). Las explicaciones mediantes de la enfermera que nos atendió, la aguja gruesota, cerrar y abrir el puño... mirar la sangre llenar la bolsita.
Preguntándole a la enfermera sobre algunas cuestiones (un poco por curiosidad, otro poco para hablar porque capaz inconcientemente estaba un poco cagada) aprendí que te extraen 450 ml. que se suman a los 50 de anticoagulante que tiene la bolsita, haciendo así medio litro de sangre de los 5 de que tenemos en el cuerpo; que el factor más difícil de conseguir son los negativos, y junto a eso, el grupo A es el menos común también; que no hay que doblar el brazo una vez que te sacan la aguja, porque la vena que se pincha es de mayor calibre que la que se utiliza comunmente para las extracciones para análisis, y es por eso que si se dobla puede lastimarse de nuevo dicha venita; que la sangre que te sacan es más oscura porque es venosa y no arterial, y esa sí es más roja carmesí.

Entendí además que es una boludez ir a donar sangre y que voy a proponerme hacerlo una vez cada 6 meses como recomiendan... No tenés que hacer cola, sólo tenés que llenar un papel (que una vez que captás hay que tachar la que no es, lo hacés rapidísimo), que te acostás en unas sillas grandes y reconfortables a las 8 de la mañana y podés seguir descansando, que te dan el día libre de laburo si pedís un certificado... en fin, uno de los trámites más rápidos que se pueden hacer hoy día (sino el más rápido). Y lo más importante, que alguien puede el día de mañana necesitarla y usarla, aunque tu sangre sea 0 +, la más común de las sangres :P